Cerramos etapa, abrimos horizontes.

Damos por finalizada esta fase de Anda con 100 ojos, en la que hemos seguido cada precaución necesaria para llegar al final de nuestro trayecto con la maleta cargada de recuerdos, historias, risas… y muchos nuevos aprendizajes. No podemos dejar de dar las gracias a cada persona que ha formado parte de esta aventura: en las actividades de calle, en las sesiones participativas y también en el monólogo. ¡Nos habéis acogido con los brazos abiertos!

Nos despedimos animándoos a seguir aprendiendo, a mirar con atención, y a no dejar nunca de ser precavidos y conscientes. Porque la seguridad no tiene edad, y el camino puede llegar tan lejos como nos lo propongamos.