Las personas de Laudio se han mostrado interesadas en el espacio de calle, nos llevamos conversaciones valiosas y grandes reflexiones.
Durante toda la jornada el espacio de calle permitió reflexionar sobre hábitos seguros, además de disfrutar del momento y las actividades.
El final de la jornada lo rematamos con un monólogo que nos hizo reír y emocionarnos.
Gracias por abrirnos las puertas… y los ojos.


