Trapagaran, gracias por vuestra acogida, calidez y participación.

Durante la jornada de mañana y tarde estuvimos en la calle escuchando preocupaciones y compartiendo consejos prácticos.

Y por la tarde, el centro de mayores se convirtió en un espacio vivo y lleno de experiencias.

El monólogo fue el broche de oro para una jornada con mucho contenido… y mucho corazón.